Conducta altruista vs. conducta prosocial. El caso Kitty Genovese

A propósito del editorial del mes de abril en INFORC ECUADOR denominado “Aprendamos a ser solidarios”, el artículo de Antonio Hernández Mendo complementa muy bien la idea trazada en relación a la falta de solidaridad que nos envuelve en la sociedad ecuatoriana principalmente, algo así como un EFECTO ESPECTADOR.
¿por qué a veces ayudamos a las personas y otras veces no?
El estudio de la conducta prosocial, comienza con el trabajo de Rossenthal (1964) y el caso Kitty Genovese. El 13 de marzo de 1964 la joven trabajadora Catherine Kitty Genovese fue asesinada al lado de su residencia en Nueva York. Un crimen bastante rutinario, si no fuera porque el asesinato duró más de media hora. Kitty gritaba y pedía ayuda, mientras se movía apuñalada de una puerta a la otra, y el asesino volvía una y otra vez hasta que la violó y le dio el golpe final… todo ante la vista de treinta y cinco vecinos que observaban por la ventana. Y se fueron a dormir, o a escribir cartas, o a tomar una cerveza, o a encender la televisión. Los gritos de Kitty no fueron respondidos por nadie.
A veces ayudamos a las personas y otras veces no, ¿por qué sucede esto? Según Bibb Latané y Jhon Darley (1970) consideran que cuando una persona es testigo de una situación de emergencia, llevar a cabo una conducta de ayuda depende de una serie de decisiones. El contexto donde se produce una emergencia influye en la interpretación que se hace la misma. Las personas tienden a interpretar las situaciones de tal manera que no requiera su intervención o ayuda.
La decisión de intervenir en una situación de emergencia viene determinada por la percepción de la persona, esto es, que se perciba como una verdadera emergencia. No obstante, esta es una condición necesaria pero no suficiente, además de percibir la situación como verdadera emergencia, deberemos considerar que es nuestra la responsabilidad de ayudar. Esta decisión de asumir la responsabilidad viene determinada por el número de testigos que se hayan presentes, a medida que aumentan los testigos disminuye la percepción de responsabilidad (difusión de la responsabilidad o efecto espectador).
¿Por qué las personas no quieren ayudar?. En un trabajo de Piliavin, Piliavin y Rodin (1975) – Modelo de los costos de la ayuda- consideraban que las situaciones de emergencia son excitantes. Esta activación se percibe como desagradable y nos sentimos incitados a reducirla. La forma de reducirla es:
1. mediante una intervención directa
2. interpretar que la situación no requiere ayuda
3. abandonar la escena e ignorar la situación
Cualquiera que sea la conducta, está en función de los costos netos de brindar ayuda. Hay costos de dos tipos: costos de intervención del testigo y costos para la victima. El primero de ellos, pueden ser costos físicos (el agresor o la situación están por encima de sus posibilidades) o psicológicos (p.e. la víctima no está en peligro). Con respecto al segundo, la intervención de un testigo para salvar a una persona del ataque de una pandilla no incrementara sustancialmente el peligro pero puede salvar a la víctima.
Sin embargo en un trabajo Sterling y Graertner (1984), la ayuda parece depender del grado de activación del sujeto. En el estudio que llevaron a acabo, los sujetos con mayor nivel de activación fueron los que emplearon menos tiempo en prestar ayuda.
No obstante es importante considerar que la evaluación de costos no es un proceso simple. En un trabajo de Gruder, Romer y Korth (1978), a partir de la enunciación de la Norma de Autosuficiencia (cada la cual debe cuidarse, tomar las precauciones razonables y evitar negligencias), se realizó una matización importante sobre el análisis de los costos netos. Así, cuando los costos por no ayudar fueron altos para la victima (dependencia alta) los testigos prestaron más ayuda a la victima negligente (no respetó la norma de autosuficiencia). Sin embargo cuando la dependencia era baja se realizaron más conductas de ayuda a las victimas no-negligentes que a las que no respetaron la Norma de Autosuficiencia.
Un intento de ampliar el Modelo de costos fue realizado por Jane Piliavin y colaboradores (1982), considera tres factores: la empatía, la excitación psicológica y el costo. Con respecto a la empatía consideran que intervienen las siguientes variables: (a) las características de la situación (ambigüedad de la situación y número de sujetos); (b) características del testigo (edad, género y capacidad de ayudar); (c) características de la víctima (género, grupo racial y atractivo); y (d) el parentesco familiar, la total probabilidad de ayudar a nuestros hijos incluso en situaciones de riesgo o costo extremo. Por lo que respecta a la excitación psicológica, no solo se refiere a la exaltación sino también a la angustia de la víctima. Finalmente los costos percibidos determinarán la decisión real de ofrecer ayuda directa, indirecta o de no ayudar.
En este ir desgranando como se produce la conducta de ayuda, nos surge otra pregunta, ¿hombres y mujeres se comportan igual en situaciones de emergencia o en las que hay que prestar ayuda?. Los primeros datos indican que los hombres prestan más ayuda que las mujeres (Eagly y Crowley, 1986; Jonson et al., 1989; Piliavin y Unger, 1985). Sin embargo son las mujeres las que desempeñan con más frecuencia profesiones dedicadas a la ayuda de los demás como enfermería o trabajo social. Asimismo existe mayor probabilidad de que las mujeres hagan más favores que los hombres y brinden más apoyo a sus amistades. Hombres y mujeres no suelen reaccionar de forma distinta a una solicitud directa de ayuda, no obstante, las mujeres detectan mejor las solicitudes de ayuda no verbal implícita (May, 1984; Eagly y Crowley, 1986). Los hombres prestan más ayuda de tipo técnico (Pomazal y Clore, 1973), mientras que la ayuda de las mujeres es de tipo emocional (Smith, Séller y Diener, 1975) o personal (Schwartz y Ames, 1977). La mujeres ayudan más a sus amigas/os que a sus parejas (Barbee et al., 1993).
Las características físicas determinan el tipo de ayuda que se presta, así los hombres están en mejores condiciones de prestar ayudar cuando ésta requiere de fuerza o intimidación (Huston et al., 1981).
Estas diferencias por razón de género, de acuerdo con el trabajo de Eagly y Crowley (1986), están explicadas por la socialización diferencial de los roles sexuales. El rol de género femenino está determinado por normas que anteponen las necesidades de los otros, especialmente familiares, a las propias. Sin embargo el rol sexual masculino está determinado por el heroísmo y la cortesía.
Clasificación de las Situaciones de ayuda
1. Situaciones de recompensa.
2. El estado de humor.
3. Situación de modelado.
4. Situaciones de apremio.
5. Atribución de altruismo.
6. Por norma.
¿Cómo son las personas a las que ayudamos?
1. Personas que nos agradan.
2. Personas semejantes.
3. Personas que lo merecen.
Leer el artículo completo en: Efdeportes.com













hola tengo una duda, cual es especificamente la diferencia de conducta altruista y conducta prosocial.gracias
Pienso que los seres humanos ayudamos depende de la situacion si yo observo que estan matando a otra persona y me doy cuenta de que mi vida corre riesgo si la ayudo, me voy a retirar pero eso pasa en el caso de una persona desconocida porque si estan matando a mi mama o papa o algun famliar muy cercano voy hacer lo que sea sin importarme lo que me suceda a mi.
cual es la diferencia entre conducta altruista y conducta prosocial. gracias
Buenos días estimados señores.
Les escribo el presente mensaje, porque son las únicas personas que puedan ayudarme en estos momentos de desesperación.
Soy madre soltera con dos hijas a cuestas una pequeña de cinco años y otra mayor de 20 años que se encuentra en la universidad cursando estudios superiores. Soy una mujer que trabaja y el sueldo no me alcanza para afrontar estos gastos.
Motivo aparte mi hija universitaria está atravezando una depresión severa a consecuencia de la parte económica y tampoco tengo para ayudarla a salir adelante de esta mal, porque necesita la ayuda de un psiquiatra y el uso de medicamentos.
Por favor se lo suplico ¡ayúdenme por favor! solo en ustedes puedo confiar
Enviar dinero a la siguiente cuenta BANCO DE LA NACIÓN CUENTA Nº 4-405-314644 PERÚ
Gracias que Dios los bendiga