Ecuador. Dos visiones de país

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La frase que encabeza el presente comentario la usó Nebot el jueves pasado en su concentración, a efectos de reflejar el enfrentamiento entre el centralismo que ejerce y pretende fortalecer el Gobierno y las autonomías como aspiración del municipalismo del país. Reducir el forcejeo actual a la disyuntiva propuesta es tremendamente simplista. Ciertamente que la autonomía es una tesis que ha venido cobrando fuerza desde hace algún tiempo, se quiere que las atribuciones y obligaciones del Gobierno central sean efectivamente ejercidas por gobiernos regionales, inclusive las de legislar, y todo en bien de la eficiencia del servicio público.

Pero hay tantas formas de descentralizar el poder que la autonomía no es, ni de lejos, la única, y todas también en beneficio del servicio público. De otra parte, sin que exista aún una propuesta oficial para administrar el país no se puede asumir legítimamente que se pretende llegar al centralismo. El hecho de que Rafael Correa y la Asamblea hayan realizado algunos ajustes necesarios en el presupuesto y en el marco institucional del país, aún no nos hace suponer la existencia de un Gobierno con pretensiones centralistas.

Para quienes tienen la mente abierta y no comen cuento basta leer y oír la información que produce Senplades, se percatarán de una línea que va en sentido opuesto a lo expresado. Entonces, reducir los hechos y la agitación actual a una polarización entre autonomía y centralismo es una rueda de molino usada con fines políticos y un tanto difícil de tragar.

Sin embargo, rechazando el contenido que se le quiere dar recojo la frase porque, efectivamente, hay dos visiones en el Ecuador de hoy. Añoran el tipo de Ecuador que va en vías de extinción, aquel de los tribunales al servicio de la partidocracia o del dinero. Extrañan el Congreso, el de las leyes a pedido de quien las compra, de las fiscalizaciones con el hombre del maletín o de las comisiones dedicadas a extorsionar. Sienten nostalgia por los superintendentes al servicio y bajo sueldo de los controlados. Recuerdan a los Procuradores, aquellos cuyos criterios jurídicos vinculantes sirvieron para llenar las faltriqueras de informante, informados y terceros.

Evocan con melancolía el poder de los clubes cívicos y gremios en el control del país y sus recursos. Rememoran a jueces y fiscales con dueño para perseguir o encubrir. Esta es una visión de país, es la que se oculta bajo las faldas de la autonomía y se vende a los incautos. Es la que los partidócratas de antes y autonomistas ahora, todos confundidos y reunidos, marchando apesadumbrados sienten que se les va.

El país empezó a cambiar años atrás, las fuerzas y visiones del Ecuador de hoy ya no son las mismas. No basta fundar un movimiento ciudadano para ocultar un pasado partidócrata. Ni tampoco es suficiente evocar al Che Guevara, hablar de los pobres, enaltecer a los universitarios o regodearse en el suicidio de los partidos políticos para lavarse políticamente en una suerte de renacimiento.

La otra visión de país se constituye, justamente, pretendiendo erradicar los vicios ya mencionados y que han secuestrado nuestra democracia. Bastaría con ello, pero qué mejor si avanzamos hacia un país equitativo, libre, solidario y soberano. El cambio venía pidiendo su oportunidad a pesar de los sordos y se la dimos pacíficamente. El problema de la oposición es que no aceptan que la visión de un nuevo Ecuador triunfó y sigue triunfando en las urnas, se oponen a su transformación sin aportar nada constructivo. La oposición conceptual es válida en un marco de cambio, esa es la diferencia entre disentir y confrontar.

Ciertamente que la personalidad de Rafael Correa es conflictiva, pero la historia nos enseña que la coyuntura social o política es la que impone el hombre adecuado para el momento. La tenacidad, valentía, preparación académica y, hasta ahora, honestidad indubitada del presidente Correa, son las características que lo tienen liderando un proceso de cambio en el Ecuador y a pesar de sus varios defectos.

Copiado íntegramente de la sección Editoriales de Diario Expreso

Imagen de Rafael Correa: Sitio de Presidencia de la República del Ecuador en Flickr
Imagen de Jaime Nebot: Necatpace.org en Flickr (Respetando su Licencia Creative Commons)

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